Toda una semana con la emoción que el día estaba cerca, la oportunidad de expresar lo que su corazón anhelaba sacar de una vez .Hizo tres estrellas de papel que se destinaban a esa persona que tanto quería...
Llega el día, aunque no muy alentador debido al frío y una fuerte lluvia que no cesaba, se arregla tres horas antes del evento , prepara un buen maquillaje, cabello perfecto , elementos y vestuario adecuados. Llega el instante esperado, procuró llegar a tiempo, dos minutos antes.
Sucede el primer minuto luego de la hora esperada, pero aquiel no se divisaba.
Así transcurrieron 35 minutos que iban agotando toda esperanza y un corazón que palpitaba cada vez con mas fuerza. No había ni una sola alma en el perímetro solo un monstruo entre la lluvia.
Con un corazón al límite , regresa a su hogar, ya no sabía si era lluvia o sus lágrimas lo que inundaba el frío paisaje. Al llegar , logra comunicarse con él, pero estaba tan afectada que sin responder entra a su piesa donde ya no hay consuelo.
Cada ser ve y siente las cosas de una manera distinta. Y lo que duele no es presisamente el hecho en sí mismo.
Cuando no puedo encontrarme entre tanto, no puedo alivianar un peso a los demas , y quién más me importa lo necesita de mí, y en esta instancia no puedo dárselo, no van a imaginarse jamás como me siento en estos momentos. Estas son las situaciones que me vuelven miserablemente vulnerable e inútil.
La Mujer Monstruo
2 de agosto de 2010 | Vomitado por Karu en 18:15
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 Malditos comentarios:
Publicar un comentario